«¿Cuánto cuesta una app?» se parece a «¿cuánto cuesta una casa?». Depende de lo que tenga dentro. Lo útil es saber qué encarece y qué no.
Lo que más mueve el precio
- Número de pantallas y flujos. Una app de consulta no es una de reservas con pagos.
- Usuarios y permisos. Registro, perfiles, roles, recuperación de contraseña.
- El servidor que hay detrás. Casi toda app necesita una base de datos, una API y un panel de administración. Suele ser la mitad del trabajo y la parte que no se ve.
- Integraciones. Pagos, mapas, notificaciones, tu ERP o tu tienda online.
- Modo sin conexión. Muy valioso para técnicos y comerciales, pero añade complejidad.
- Diseño. A medida o partiendo de componentes estándar.
Lo que encarece sin que se note
- Publicar en App Store y Google Play: cuentas de desarrollador, fichas, revisiones.
- Mantenimiento: cada año hay versiones nuevas de iOS y Android que obligan a actualizar.
- Servidores, copias y monitorización.
Cómo abaratar la primera versión
Lanza lo mínimo que resuelva el problema. Tres funciones bien hechas valen más que quince a medias. Usa tecnología multiplataforma para tener iOS y Android con un solo desarrollo. Y deja para la segunda fase todo lo que empiece por «estaría bien que…».
Plazos realistas
De la idea a las tiendas, entre ocho y doce semanas para una primera versión bien acotada. Las apps con muchos roles, pagos o integraciones van a más.
Antes de pedir presupuesto
Ten claro quién la va a usar, qué problema le resuelve y cómo vas a medir si funciona. Con eso, un presupuesto cerrado es posible.
Nosotros publicamos y mantenemos nuestras propias apps, así que conocemos el camino completo. Puedes verlas en Productos propios y el servicio en Desarrollo de aplicaciones móviles.



