Llevamos tu servicio al bolsillo de tus clientes y de tu equipo: de la idea a la publicación en las tiendas, con soporte después. Primera versión funcionando en 8-12 semanas.
hasta la primera versión publicada en las tiendas.
con una sola base de código cuando el proyecto lo permite.
entre entregas: pruebas la app en tu móvil desde el principio.
la app, el código y las cuentas de desarrollador.
Notificaciones que llegan al momento, funcionamiento sin cobertura, cámara, GPS, lectura de códigos, firma en pantalla... Si tu servicio necesita algo de eso o tus clientes van a entrar varias veces por semana, una aplicación se amortiza.
Si no se cumple ninguna de esas condiciones, la respuesta honesta es que una web bien hecha resuelve el 90% por bastante menos dinero y con mucho menos mantenimiento. Preferimos decírtelo en la primera reunión que venderte un proyecto que acabará abandonado.
Todo lo que hay entre la idea y una app publicada que tu gente usa de verdad.
Para iOS y Android, eligiendo la tecnología según lo que necesite el proyecto y no según lo que nos apetezca programar.
Pantalla por pantalla y paso por paso antes de programar. Es donde se detectan los caminos que sobran y donde cambiar cuesta minutos.
La app conectada con tu ERP, tu CRM, tu web o tu base de datos, para que la información no haya que meterla dos veces.
Trabajo en campo aunque no haya cobertura, con sincronización automática cuando el móvil vuelve a tener red.
Nos encargamos del alta en App Store y Google Play: fichas, capturas, políticas y las revisiones hasta que está publicada.
Soporte continuado, adaptación a nuevas versiones de iOS y Android y evolución con lo que pidan tus usuarios.
Trabajamos por entregas y con precio cerrado desde el principio: sabes qué recibes, cuándo y por cuánto.
Separamos lo imprescindible de lo que puede esperar. Sale una lista priorizada, presupuesto cerrado y fecha realista.
Verás cómo va a ser la app antes de programar. Aquí se ajusta todo lo que después costaría semanas.
Entregas cada dos semanas para que la pruebes en tu propio móvil. Probamos en varios tamaños y versiones de sistema.
Alta en las tiendas, seguimiento del lanzamiento y actualizaciones periódicas. Una app sin mantenimiento deja de funcionar sola.
El problema de la mayoría de apps no es el lanzamiento, es el año siguiente: iOS y Android cambian cada temporada, las tiendas endurecen requisitos y lo que funcionaba deja de compilar. Por eso trabajamos con tecnologías con recorrido y dejamos todo documentado y en tus manos.
La mayoría de proyectos empiezan por un servicio y acaban tocando otros. Al llevarlo todo el mismo equipo, no pierdes tiempo en explicar tu negocio dos veces.
Aplicaciones de gestión hechas para tu forma de trabajar, no al revés. Sin licencias por usuario y con el código en tus manos.
Ver servicioWebs corporativas y landings que cargan en menos de dos segundos, se ven bien en el móvil y están preparadas para posicionar.
Ver servicioComercio electrónico que vende: catálogo, pagos, envíos y stock sincronizados con tu ERP para no duplicar trabajo.
Ver servicioFacturas que se procesan solas, informes que se envían solos y sistemas que por fin se hablan entre ellos.
Ver servicioIA aplicada donde deja dinero: clasificar documentos, atender consultas repetidas o anticipar la fuga de un cliente.
Ver servicioDoble factor, copias verificadas, backups y revisión de accesos. Lo que evita el 90% de los sustos, sin discursos de miedo.
Ver servicioSi tu duda no está aquí, escríbenos y te la resolvemos sin compromiso.
Depende del uso recurrente. Si tus clientes van a entrar varias veces por semana, si necesitas notificaciones o si el servicio debe funcionar sin cobertura, la aplicación se justifica. Para presentar servicios, captar contactos o vender de forma puntual, una web bien optimizada para móvil cumple mejor y sale más económica de mantener.
Varía mucho según las funciones, pero el enfoque es siempre el mismo: definimos una primera versión con lo imprescindible, le ponemos precio cerrado y crecemos después con lo que el uso real demuestre que hace falta. Salir antes con menos y mejorar con datos sale más barato que un año de desarrollo a ciegas.
Las dos. Multiplataforma cuando la app es de gestión, formularios y datos, porque cubre iOS y Android con una sola base de código y abarata el mantenimiento. Nativa cuando hay exigencias fuertes de rendimiento, gráficos o uso intensivo del hardware. Lo decidimos con tu caso delante, no por norma.
Nos encargamos nosotros del proceso completo, pero siempre sobre cuentas de desarrollador a nombre de tu empresa. Eso es importante: si la app se publica en la cuenta del proveedor, mover esa app después es un lío que se puede evitar desde el principio.
Que hay que adaptarse, y por eso recomendamos un plan de mantenimiento. Cada año hay cambios de sistema y requisitos nuevos de las tiendas; una app sin mantenimiento acaba dando fallos o siendo retirada. El coste de mantenerla es una fracción del de rehacerla.
Estamos comprometidos a proteger su privacidad. Nunca recopilaremos información sobre usted sin su consentimiento explícito.
Cuéntanosla y te decimos si sale a cuenta, qué costaría y en cuánto tiempo. Si creemos que una web te resuelve lo mismo por menos, también te lo diremos.