Las tareas repetitivas se pagan con las horas más caras de tu equipo. Las identificamos, las automatizamos y te enseñamos el ahorro en horas y en euros.
es el umbral a partir del cual una tarea suele salir rentable.
se introduce el dato: después viaja solo entre sistemas.
para tener la primera automatización funcionando.
para revisar con números el ahorro conseguido.
Copiar datos de un sistema a otro, montar el mismo informe cada lunes, pasar facturas a mano, contestar siempre las mismas consultas. Son tareas que nadie reclama porque «siempre se han hecho así», y que suman decenas de horas al mes de gente cara.
El coste oculto no es sólo el tiempo: es que ese trabajo manual introduce errores y deja a la empresa dependiendo de la persona que conoce el truco. Empezamos midiendo cuántas horas se van en cada tarea y automatizamos primero la que más pesa.
Empezamos siempre por el proceso que más horas consume, no por el que queda más vistoso.
Facturas, albaranes y contratos que se leen solos, se clasifican y entran en tu contabilidad sin que nadie los teclee. Menos horas y menos errores de dedo en cifras que importan.
El informe de ventas del lunes, el aviso de stock bajo o el recordatorio de cobro pendiente se generan y se envían solos, siempre a la misma hora.
Conectamos ERP, CRM, tienda y facturación para que el dato se introduzca una sola vez. También exponemos tus datos a clientes o proveedores en tiempo real.
¿El sistema del que necesitas datos no tiene API? Los leemos de su web y los volcamos en tu base de datos: precios, catálogos o seguimiento de envíos actualizados solos.
Aprobaciones, altas de cliente, generación de contratos o encadenado de tareas entre departamentos, con avisos automáticos y trazabilidad.
Las consultas que se repiten se responden al momento y a cualquier hora, derivando a una persona cuando la cosa se complica.
Trabajamos por entregas y con precio cerrado desde el principio: sabes qué recibes, cuándo y por cuánto.
Cronometramos las tareas repetitivas con tu equipo. Sin ese dato, automatizar es decorar.
Proponemos qué automatizar primero, con el ahorro estimado y el coste cerrado al lado. Tú decides con números.
Empezamos por un proceso, lo dejamos funcionando y sólo entonces vamos a por el siguiente.
A los 60 días revisamos horas ahorradas y errores evitados, y ajustamos lo que el uso real haya destapado.
Una automatización que sólo entiende una persona no es una mejora, es un riesgo distinto. Por eso documentamos cada flujo, avisamos cuando algo falla y dejamos siempre una forma manual de salir del paso. La empresa tiene que poder funcionar aunque el robot tenga un mal día.
La mayoría de proyectos empiezan por un servicio y acaban tocando otros. Al llevarlo todo el mismo equipo, no pierdes tiempo en explicar tu negocio dos veces.
Aplicaciones de gestión hechas para tu forma de trabajar, no al revés. Sin licencias por usuario y con el código en tus manos.
Ver servicioWebs corporativas y landings que cargan en menos de dos segundos, se ven bien en el móvil y están preparadas para posicionar.
Ver servicioApps para iOS y Android conectadas con tus sistemas: de la idea a las tiendas en 8-12 semanas, con soporte después.
Ver servicioComercio electrónico que vende: catálogo, pagos, envíos y stock sincronizados con tu ERP para no duplicar trabajo.
Ver servicioIA aplicada donde deja dinero: clasificar documentos, atender consultas repetidas o anticipar la fuga de un cliente.
Ver servicioDoble factor, copias verificadas, backups y revisión de accesos. Lo que evita el 90% de los sustos, sin discursos de miedo.
Ver servicioSi tu duda no está aquí, escríbenos y te la resolvemos sin compromiso.
Con una cuenta sencilla que hacemos contigo: multiplica las veces que se repite la tarea al mes por los minutos que consume y por el coste hora de quien la hace. Si el resultado anual supera con holgura el coste de automatizarla, adelante. En nuestra experiencia, las tareas de más de dos horas semanales casi siempre salen rentables.
Normalmente no. La automatización suele consistir precisamente en conectar lo que ya tienes para que se hablen entre ellos. Sólo proponemos sustituir una herramienta cuando es imposible integrarla y está frenando todo lo demás.
Hay alternativas. Podemos leer los datos directamente de su aplicación web de forma automatizada, trabajar con ficheros de intercambio o acceder a la base de datos si el proveedor lo permite. Lo comprobamos antes de comprometer plazos.
Está previsto: cada flujo lleva avisos automáticos cuando algo no sale como debe y un registro de lo que ha hecho. Además dejamos siempre una vía manual documentada, para que un fallo puntual no pare la empresa.
No. Buena parte de lo que ahorra horas son automatizaciones clásicas: reglas claras, integraciones y flujos. La IA entra cuando hay que interpretar algo que no sigue un patrón fijo, como leer un documento con formatos distintos o entender una consulta escrita. Usamos cada cosa donde toca, y la clásica suele ser más barata y más fiable.
Estamos comprometidos a proteger su privacidad. Nunca recopilaremos información sobre usted sin su consentimiento explícito.
Cuéntanos qué tarea os come más tiempo y hacemos la cuenta contigo: si no sale rentable, te lo decimos y buscamos otro punto por donde empezar.