Migramos tu infraestructura a la nube, la dejamos ordenada y te enseñamos la factura antes de empezar. Sin sorpresas a fin de mes y sin quedarte atado a un único proveedor.
de parada prevista: migramos fuera del horario de trabajo.
de ahorro habitual al dimensionar bien lo ya contratado.
de monitorización con avisos antes de que lo notes.
las cuentas y los accesos del proveedor cloud, siempre.
La nube sale barata cuando se dimensiona con datos y cara cuando se contrata «por si acaso». Nos encontramos servidores pagando por diez veces la capacidad que usan, copias duplicadas en dos servicios distintos y entornos de prueba encendidos desde hace dos años. Antes de mover nada, medimos qué se usa de verdad.
El otro riesgo es la dependencia. Si el dominio, el correo, la web y los datos están en la cuenta de un proveedor a la que tú no tienes acceso, no tienes una infraestructura: tienes una relación de confianza. Las cuentas siempre a nombre de tu empresa, con nosotros como técnicos autorizados, no como propietarios.
Desde una migración completa hasta poner orden en lo que ya tienes contratado y no sabes muy bien quién usa.
Llevamos servidores, ficheros y correo a la nube por fases y fuera del horario de trabajo, con vuelta atrás preparada por si algo no sale como se esperaba.
Nos ocupamos de actualizaciones, seguridad, rendimiento y monitorización. Tú te ocupas de tu negocio y recibes un informe entendible cada mes.
Copias automáticas y cifradas fuera del entorno principal, con pruebas de restauración y un tiempo de recuperación conocido y por escrito.
Cuando una parada cuesta dinero, montamos redundancia y balanceo para que un fallo no se convierta en un día sin facturar.
Revisamos qué recursos usas de verdad, apagamos lo que sobra y ajustamos los tamaños. Suele ser la parte que más se nota en la factura.
Correo profesional, ficheros compartidos con permisos por rol y equipos preparados para trabajar dentro y fuera de la oficina.
Trabajamos por entregas y con precio cerrado desde el principio: sabes qué recibes, cuándo y por cuánto.
Qué tienes, qué usas de verdad y qué cuesta. Sin ese dato, cualquier decisión de infraestructura es una apuesta.
Proponemos la arquitectura, el proveedor y el coste mensual estimado. Con alternativas, para que la decisión sea tuya.
Movemos primero lo menos crítico, comprobamos y seguimos. Siempre fuera de horario y con marcha atrás preparada.
Monitorización, copias probadas y una revisión periódica de coste y rendimiento para que no vuelva a descontrolarse.
Un servidor mal dimensionado se nota en la factura; uno mal configurado se nota el día que falla. Nuestro trabajo es que ninguna de las dos cosas te pille por sorpresa: dimensionamos con datos de uso reales y documentamos todo para que cualquier técnico pueda continuar.
La mayoría de proyectos empiezan por un servicio y acaban tocando otros. Al llevarlo todo el mismo equipo, no pierdes tiempo en explicar tu negocio dos veces.
Aplicaciones de gestión hechas para tu forma de trabajar, no al revés. Sin licencias por usuario y con el código en tus manos.
Ver servicioWebs corporativas y landings que cargan en menos de dos segundos, se ven bien en el móvil y están preparadas para posicionar.
Ver servicioApps para iOS y Android conectadas con tus sistemas: de la idea a las tiendas en 8-12 semanas, con soporte después.
Ver servicioComercio electrónico que vende: catálogo, pagos, envíos y stock sincronizados con tu ERP para no duplicar trabajo.
Ver servicioFacturas que se procesan solas, informes que se envían solos y sistemas que por fin se hablan entre ellos.
Ver servicioIA aplicada donde deja dinero: clasificar documentos, atender consultas repetidas o anticipar la fuga de un cliente.
Ver servicioSi tu duda no está aquí, escríbenos y te la resolvemos sin compromiso.
Depende del uso. Si tu carga es constante y previsible, un servidor dedicado puede salir más económico; si es irregular o crece a saltos, la nube gana porque pagas por lo que usas. Lo que casi siempre inclina la balanza no es el precio del hardware, sino lo que cuesta mantenerlo, asegurarlo y sustituirlo cuando falla un domingo.
El objetivo es cero horas en horario laboral. Migramos por fases y fuera de la jornada, con un plan de vuelta atrás preparado. En los casos en que es inevitable un corte, se acuerda de antemano una ventana y se avisa al equipo con tiempo.
Tu empresa, siempre. Damos de alta los servicios a tu nombre y con tu método de pago, y nosotros entramos como administradores técnicos. Si un día decides cambiar de proveedor, no tienes que pedirle permiso a nadie ni recuperar nada.
Porque las probamos. Programamos restauraciones periódicas de ficheros al azar y te enseñamos el resultado con el tiempo que ha tardado. Una copia que nadie ha verificado en un año no es una copia de seguridad, es una suposición.
Con los tres, y también con proveedores europeos más sencillos cuando el proyecto no necesita la complejidad de los grandes. Elegimos en función de lo que necesitas y de dónde deben residir los datos, no de con quién tengamos acuerdo comercial.
Estamos comprometidos a proteger su privacidad. Nunca recopilaremos información sobre usted sin su consentimiento explícito.
Te decimos qué estás pagando de más, qué riesgo tienes hoy y qué costaría dejarlo bien. Diagnóstico claro y sin compromiso.