¿Cuánto cuesta? La respuesta honesta
Es la primera pregunta de todo el mundo y casi nadie la contesta. Aquí te explicamos qué sube y qué baja el precio de un proyecto, cómo saber si te va a salir rentable y por qué damos presupuesto cerrado antes de empezar.
- Presupuesto cerrado
- Sin costes ocultos
- Primera consulta gratuita
Por qué casi ninguna web pone precios
Porque un proyecto digital no es un producto de catálogo. «Una web» puede ser una página de presentación de cinco secciones o un portal con zona privada, pagos y conexión con el ERP. Entre esos dos extremos hay una diferencia de precio de más de diez veces, y poner una cifra suelta sólo sirve para atraer a quien luego se lleva un disgusto.
Lo que sí podemos hacer es lo contrario de lo habitual: contarte exactamente qué mueve el precio, para que puedas comparar presupuestos con criterio (los nuestros y los de cualquier otro) y detectar cuándo alguien te está vendiendo humo barato o cobrando de más.
Señales de un presupuesto tramposo
- No dice qué incluye, sólo un total y un plazo.
- El precio es sospechosamente bajo y aparecen extras a mitad de proyecto.
- No aclara de quién es el código, el dominio ni el hosting.
- Cobra por horas sin techo ni alcance definido.
- Promete posiciones en Google o resultados que nadie controla.
- No incluye formación: te deja dependiendo de ellos para cambiar un texto.
Qué hace que un proyecto cueste más o menos
Estos seis puntos explican casi toda la diferencia entre un presupuesto y otro.
El alcance real
No es lo mismo cinco páginas de presentación que un portal con zona privada, pagos y permisos por rol. La mitad de la diferencia entre presupuestos está aquí, no en la calidad.
Las integraciones
Conectar con tu ERP, tu pasarela de pago o el sistema de un proveedor multiplica el trabajo. Si la otra parte tiene API, baja el coste; si no la tiene, sube.
El diseño
Adaptar una base existente cuesta menos que diseñar cada pantalla desde cero. Las dos opciones son legítimas: depende de cuánto pese la imagen en tu sector.
El contenido
Si tienes textos, fotos y datos de producto listos, el proyecto vuela. Si hay que crearlos, es trabajo aparte que conviene presupuestar desde el principio.
Los idiomas y países
Cada idioma añade contenido, etiquetado técnico y mantenimiento. Vender fuera también trae impuestos y logística que condicionan el desarrollo.
El después
Mantenimiento, soporte y evolución no son un extra opcional: son lo que evita que en dos años haya que rehacerlo todo. Se presupuestan aparte y con cuota fija.
No es cuánto cuesta: es cuánto te devuelve
Antes de empezar cualquier proyecto hacemos esta cuenta contigo. Si no sale, te lo decimos y buscamos otro punto por donde empezar, aunque signifique un encargo más pequeño para nosotros.
Presupuesto cerrado en 48 horas
Sin coste, sin compromiso y con todo por escrito.
Nos cuentas el problema
Media hora por teléfono o videollamada. Sin tecnicismos: qué te cuesta tiempo, qué se te escapa, qué te preocupa.
Te preguntamos lo justo
Sólo lo que cambia el precio: volumen, integraciones, idiomas y qué tienes ya hecho.
Recibes la propuesta
En menos de 48 horas, con alcance, fases, plazo y precio cerrado. Y con lo que no incluye, que es igual de importante.
Decides sin prisa
No hacemos seguimiento agresivo. Si el momento no es este, te lo guardamos y ya nos escribirás.
Tres formas de trabajar con nosotros
Según si lo que necesitas es un proyecto con principio y fin o alguien que esté ahí todos los meses.
Proyecto cerrado
Un alcance definido, un precio y una fecha. Se paga por fases contra entregas, nunca todo por adelantado. Es lo habitual en webs, apps y desarrollos.
Cuota mensual
Para mantenimiento, soporte, cloud o SEO. Precio fijo cada mes, tiempos de respuesta por escrito y sin permanencia: si no aportamos, te vas.
Bolsa de horas
Para mejoras continuas sobre algo que ya existe. Consumo transparente, informe de en qué se ha ido cada hora y sin caducidad agresiva.
Preguntas sobre precios y presupuestos
Si tu duda no está aquí, escríbenos y te la resolvemos sin compromiso.
¿Por qué no publicáis una tarifa de precios?
Porque cualquier cifra suelta sería mentira en la mitad de los casos. Lo que sí hacemos es dar el presupuesto cerrado en menos de 48 horas tras una conversación corta, sin coste y sin compromiso, con el alcance detallado para que puedas compararlo con cualquier otro.
¿El presupuesto puede subir a mitad de proyecto?
No por nuestra parte. El precio acordado cubre el alcance acordado. Si a mitad de camino quieres añadir algo, se presupuesta aparte y decides tú si entra ahora o más adelante. Lo que nunca vas a ver es una factura por algo que no hayas aprobado antes.
¿Cómo se paga?
Por fases: un pago al arrancar y el resto contra entregas, de forma que nunca pagas por adelantado un trabajo que no has visto. En los servicios recurrentes, cuota mensual sin permanencia.
¿Hay ayudas o subvenciones para esto?
En España existen programas de ayuda a la digitalización de pymes que cambian cada año en dotación y requisitos. Te decimos si tu caso encaja en alguno vigente y qué implica, aunque la tramitación la lleve tu gestoría.
¿Sale más barato contratar a un autónomo suelto?
En la factura inicial, a menudo sí. El riesgo aparece después: vacaciones, bajas, un cambio de trabajo o simplemente que deje de responder, y tú con un proyecto que nadie más entiende. Por eso trabajamos con tecnologías estándar y documentación entregada: para que no dependas de una sola persona, ni siquiera de nosotros.
¿Y si mi presupuesto es pequeño?
Dilo desde el principio y trabajamos al revés: partimos de lo que puedes invertir y decidimos juntos qué entra y qué espera. Muchos clientes empiezan con una automatización concreta o una web sencilla y crecen desde ahí con lo que la primera fase les va ahorrando.
Cuéntanos qué necesitas y te damos la cifra
Con una conversación de media hora tenemos suficiente para prepararte un presupuesto cerrado en menos de 48 horas. Gratis y sin compromiso.
